Smiley face
Estas en: Inicio » Cultura » Valentín Arteaga, abusuelto en el Juicio Crítico Literario

Valentín Arteaga, abusuelto en el Juicio Crítico Literario

Valentín Arteaga, absuelto en el Juicio Crítico Literario


        La Asociación ‘Los Académicos de la Argamasilla’ ha vuelto a celebrar un nuevo ‘Juicio Crítico Literario’, esta vez, encausando al escritor y padre general de la Orden Teatina, Valentín Arteaga, quien fue absuelto por el Tribunal, presidido por el juez, Emilio Calatayud.


 

        El XIV Juicio Crítico resultó interesante por el juego literario que emplearon los protagonistas, donde tanto el fiscal, Jaime Quevedo (periodista) y el defensor, Blas Camacho (letrado), no acusaron sino que elogiaron la labor literaria y humana del encausado, Valentín Arteaga. 

        Precisamente, por medio de una videoproyección, el numeroso público que acudió al auditorio del Centro Cultural ‘Cueva de Medrano’ de Argamasilla de Alba, tuvo constancia de la dilatada trayectoria del Padre General de la Orden Teatina, Valentín Arteaga, quien después defendió la tesis ‘Visión desde disidencia: ¿Molinos o gigantes?’, remarcando que «Don Quijote nos enseña a romper nuestra lanza, empujados por la disidencia contra toda aparición de gigantes deshumanizados, haciendo posible la fantasía, la imaginación, la risa, el juego, la fiesta, la poesía y la contemplación»

        En concreto, Arteaga hizo una apuesta por los hombres en vez del materialismo, de las necesidades humanas y el sentimiento. Echó mano de algunos de los versos de insignes escritores,  Eladio Cabañero, cuando decía: «… Aquí estamos solos en la geografía» o Benito Pérez Galdós, «La Mancha es tierra sin direcciones, pues por ella se va a todas partes si ira ninguna». «Vamos pues -sostenía- desde el corazón de La Mancha a Argamasilla de Alba, como en peregrinación al cerro de los molinos a pedir mendigos de esperanza, el pan de la disidencia, el pan nuestro de cada día; hacer el propósito de resistirnos siempre a toda clase de manipulación y que el alcalde, el cura, el barbero, el bachiller, la sobrina, nos esperen en la calle tomando el fresco…»

        Mientras tanto, el acusador, Quevedo Soubriet, hizo un alegato recalcando la impresionante obra poética, literaria y de pensamiento de Arteaga, «quien peregrina por la vida tan providencialmente, como dicen todos sus hermanos teatinos, a los que sirve, siendo su General desde hace casi una década en Roma»

        Igualmente recordó su labor pastoral, como la ejercida en Tomelloso durante la década de los ochenta y noventa, así como sus textos como columnista en el ‘Periódico del Común de la Mancha’, donde se unen dos libros recopilatorios que supuso el nacimiento de Ediciones Soubriet. No se olvidó del mancheguismo del encausado, de la expresión autóctona y santificante de la madre y campesino que, «además, nos hace prisioneros del encantamiento de su prosa».

        Por su parte, el letrado Blas Camacho, como defensor, hizo un gran alegato del inculpado, invocando el papel que ejerce como postulador de la causa de beatificación de Ismael de Tomelloso. Además, expuso que «nació a la sombra de los  molinos, vivió su vocación sacerdotal desde muy joven y tiene una inspiración poética en la que el Espíritu Santo se ha desbordado. Es pobre de solemnidad, pero vive en Roma al lado de la Iglesia más hermosa de la cristiandad, consciente de que ningún profeta es bien mirado en su tierra»

        El fuera parlamentario nacional por UCD, también se congratuló por representar a un religioso que quiere cambiar el mundo a base de soledato. «Tiene cara de Quijote y Sancho, la naturaleza humana que no se atreve a manifestar con valentía lo que es, como se entreve en su trabajo contra la murmuración «Mira que te están mirando».  

        Al final, jurado presidido por el conocido escritor ciudadrealeño, José Romagosa, declaró que «no hay que absolver ni castigar, sino llevarlos a los tres a la Cueva de Medrano, como origen de la disidencia que nuestro galeote a ponderado y con la que están de acuerdo los tres y, una vez en ella, dejarlos treinta años y un día para que desentrañen tan peliagudo vericueto». Mientras, el presidente del Tribunal, Emilio Calatayud (juez granadino), señaló que «el acusado es un santo varón, el fiscal no acusa, el jurado dice que ni absuelve ni condena y el defensor sale por peteneras», optando por absolver al encausado, siendo nombrado Académico de la Asociación. 

        Resaltar que, mientras delibera el jurado, pusieron las notas musicales de Mozart, Laura Moya y María Dolores Ruiz, con el saxofón, del grupo local ‘Alba Sax’.

        Entre las personalidades asistentes, se encontraba el subdelegado del Gobierno, Fernando Rodrigo, así como varios alcaldes, como el de Argamasilla, Campo de Criptana y Manzanares, Pedro Ángel Jiménez, Santiago Lucas-Torres y Antonio López; entre otras personalidades representantes de la Iglesia, la Cultura y la sociedad en general.

        Cabe destacar que la presidenta de la Asociación ‘Los Académicos de la Argamasilla’, Pilar Serrano, se mostró satisfecha por el desarrollo del acto, aunque consideró que fue poco protocolario la lectura que se hizo de los amplios curriculums de los protagonistas, algo que se evitará en la próxima edición, al reflejarse en un díptico a la entrada del juicio crítico.

Autor

Numero de entradas : 10268

Deja tu comentario

Accede para comentar logged in

© 2020 Revista Pasos

Scroll to top