Estas en: Inicio » Noticias » Lagunas de Ruidera, un lugar paradisíaco poco protegido

Lagunas de Ruidera, un lugar paradisíaco poco protegido

Lagunas de Ruidera,

un lugar paradisíaco poco protegido

        En plena temporada y con el calor del verano que llegó a mediados de junio, se espera que las Lagunas de Ruidera, rebosantes de agua, sean visitadas  por más de medio millón de personas, procedentes de diversos puntos de España y del extranjero, lo que debería suponer un turismo sostenible y divulgativo, según informes de la Administración regional.

        Una gran parte de los turistas que acuden a las Lagunas de Ruidera dicen quedarse admirados por este Parque natural, considerado como un lugar paradisíaco gracias a sus cascadas impetuosas que saltan de la ‘Redondilla’ a la ‘Lengua’. Su estruendo confirma que los niveles han subido estrepitosamente, tras recogerse quinientos veinte litros por metro cuadrado en lo que va de año hidrológico, provocando que hayan crecido los caudales y la afluencia a sus orillas.

        Junto a los somormujos, el ave emblemática de este humedal, los visitantes son testigos de la formación de los travertinos, las barreras de caliza tobacea que represan el agua (únicas en Europa). Este humedal, reserva de la biosfera, alcanzó su máximo nivel de agua en abril, pero las Lagunas se alimentan del Acuífero 24 que se va descargando lentamente, por lo cual es previsible que tengan abundante agua durante todo el verano. 

        Divulgar el valor geológico de este paisaje sonoro que ya forma parte de la Red Natura 2000, es el objetivo del nuevo Plan Rector de Uso y Gestión que se elabora para las Lagunas, con el fin de mejorar el uso público, la calidad del agua y un turismo más respetuoso con el entorno, indicaba el director del Parque, José Antonio Pizarro.

        La otra cara de la moneda de este lugar es el salvajismo de cientos de individuos, unos por intereses y otros por el afán de disfrutar destrozando el espacio natural, a sabiendas de que la Ley rara vez pesa sobre ellos. Una de las actuaciones de estos vándalos, ha sido la realizada por cuarta vez consecutiva, con el derribo y la destrucción de una gran parte de la cartelería o señalización que indican el nombre de las lagunas, así como el destrozo de metros y metros de vallas, desconociéndose el objetivo de esta acción.

        Todo ello, evidencia un panorama desolador con el agravante de que dichas actuaciones proceden de personas cercanas, porque es difícil que alguien se desplace con una motosierra desde otra comunidad para destruir un espacio protegido, saboteado por personas que tienen intereses, donde la normativa no ha actuado con la debida eficacia. 

        Como se reseñaba en números anteriores de PASOS, la deficiente planificación para el estacionamiento de vehículos es una realidad, aparte de que el mantenimiento del ecosistema deja mucho que desear.

Autor

Numero de entradas : 10197

Deja tu comentario

Accede para comentar logged in

© 2019 Revista Pasos

Scroll to top