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De Fondo – El Aeropuerto de Ciudad Real, la consumación de un fiasco


El Aeropuerto de Ciudad Real, la consumación de un fiasco

 

        Abrumado por el concurso de acreedores, el Aeropuerto Central de Ciudad Real está dando sus últimos coletazos tras cerrarle AENA la única pista.  Desde que comenzó a funcionar en diciembre de 2008, el número de pasajeros nunca ha sido significativo, ya que, hasta el primer semestre del año pasado tan solo tuvo unos cien mil usuarios. El último aterrizaje comercial lo hizo en diciembre la compañía ‘Vueling’.

 

        El Aeropuerto Central de Ciudad Real, con un coste aproximado de unos quinientos millones de euros, ha sido uno de los proyectos más ambiciosos que ha concluido en un concurso de acreedores, en la que los administradores concursales han pedido su cierre temporal debido a los 320 millones de euros que ‘Ciudad Real Aeropuertos’ adeuda, teniendo en cuenta los 700 millones de patrimonio de valoración concursal. A todo ello, se une un segundo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) afectando a los setenta y un empleados que, a principios de enero, volvieron a su trabajo tras concluir el primer ERE.

        Aunque han llegado algunas ofertas de compra del Aeródromo, el Juzgado no ha dado luz verde a ninguna de ellas por no encontrar solvencia económica suficiente.

        Haciendo un pequeño periplo del proyecto (concebido en los años noventa como alternativa a la base aérea Madrid-Barajas), partía como Aeropuerto ‘Don Quijote’, aunque en junio de 2007 pasó a denominarse ‘Aeropuerto Madrid Sur/Ciudad Real’ durando pocos meses debido a las protestas de la Comunidad madrileña. Finalmente, quedó como Aeropuerto Central de Ciudad Real, llegando el primer vuelo a finales de 2008, teniendo en cuenta el retraso de la apertura que sufrió debido a los permisos oficiales y las reticencias de las autoridades en materia medioambiental por ubicarse, parcialmente, sobre una Zona de especial protección por aves en el Campo de Calatrava.

        Estas circunstancias restaron atractivo al primer Aeropuerto internacional privado abierto en España (con una pista de cuatro mil metros de longitud y sesenta de anchura para vuelos nacionales e internacionales), así como rentabilidad por no cumplirse con los objetivos de operatividad previstos, ya que, durante 2009 se registraron 53.000 pasajeros y en los dos primeros meses del año siguiente el flujo de viajeros se redució a la mitad, con una media de 67 diarios, lo que hizo que la aerolínea ‘Vueling’ dejara de operar a finales de 2011. Después, en octubre y febrero pasados, los informes hablan de algo más de cuatrocientos vuelos privados, coincidiendo con la temporada de caza (casi su único sustento), arrojando unas pérdidas por encima de los ocho millones de euros.

        Durante ese tiempo, partía como ‘CR Aeropuertos, SL’, impulsado por la Cámara de Comercio, la Junta de Comunidades y la Diputación, principalmente, con cuatro líneas de negocio, mantenimiento de los grandes aviones, transportes de mercancías, escala de vuelos transoceánicos y vuelos de bajo coste, que, a la postre, fue la único que tuvo alguna actividad.

        En el año 2000 se creó la sociedad promotora ‘Aeropuerto Don Quijote’, donde el Gobierno regional de José Bono lo calificó como Infraestructura de Interés Regional y, a los dos años, el Ministerio de Fomento (controlado por el gobierno del PP, presidido por Aznar) lo declaró de Interés General.

 

Antes de inaugurarse se vendía

Las obras comenzarían en 2004 y antes de inaugurarse, resultó chocante que la organización lo tuviera en venta durante un año y medio tras llevarse negociaciones con diferentes multinacionales, europeas, australianas y árabes, que no culminaron. Después, en noviembre de 2011, llegó una oferta extraña cuando dos individuos (pertenecientes a la mafia madrileña) intentaron comprar el terminal de carga para introducir entre ocho y diez toneladas de cocaína al mes, si bien la Policía lo abortó cuando estaba a punto de realizarse la compra.

En lo económico, el Aeropuerto recibió inicialmente cuarenta millones de euros en ayudas a fondo perdido de instituciones de la región. Después, se crearía un Consorcio, donde se integró la Fundación Aeropuerto de Ciudad Real, CEOE-Cepyme, Cámara de Comercio de Ciudad Real, Caja Castilla la Mancha (CCM), Diputación de Ciudad Real y los Ayuntamientos de Ciudad Real, Puertollano, Daimiel y Almagro, que aportó seis millones de euros para impulsar un plan de negocio que contemplaba la llegada y salida de cien mil pasajeros y la carga de entre ocho mil y diez mil toneladas de estas sustancias.

La financiación de más de cuatrocientos millones de euros vino de CCM y algunos empresarios para levantar unas magníficas instalaciones que, a la postre, serían para un «aeropuerto fantasma» al atender sólo una compañía aérea, ocho vuelos semanales (cuatro a Palma de Mallorca y el resto de carga) junto a una estación de AVE, un proyecto que no culminó por falta de capital. En concreto, la Caja manchega (intervenida por el  Banco España en 2009) sufrió un apalancamiento por asumir parte del riesgo al entrar con el 36,43 por ciento en acciones propias y el 31,85 en pignoradas, además de financiar a otros socios la adquisición de participaciones con lo que la entidad crediticia tenía un derecho de prenda sobre ellas.

 

Investigar

Entretanto, la Junta de Comunidades anuncia que va a investigar el posible uso irregular de fondos públicos, declaraba la presidenta, María Dolores Cospedal, además de buscar alternativas que permitan aprovechar las instalaciones, teniendo en cuenta que «cualquier iniciativa privada será bienvenida para poner en marcha este aeropuerto». Por su parte, el ex presidente, José María Barreda, defendía el apoyo que se prestó a esta obra ya que «todo el mundo la vio como una gran oportunidad y la posibilidad de crear un polo de dinaminización económica entre Ciudad Real y Puertollano».

Mientras, la consejera de Empleo y Economía, Carmen Casero, espera que haya una oferta seria para dar una salida a esta infraestructura. Recordó que, cuando llegó el Partido Popular al Gobierno regional, estaba en marcha el concurso de acreedores, lamentando que el Aeropuerto, preparado para generar empleo y oportunidades, «haya sido ejemplo de despilfarro y una obra faraónica que no ha cumplido con sus objetivos».

Cabe destacar que el entonces presidente de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, León Treviño, fue uno de los ideólogos y socio fundador de esta organización aeroportuaria, siendo algunos de los socios, Díaz de Mera y Barco.

En concreto, el Aeropuerto Central de Ciudad Real ha sido paradigma de un proyecto que «no ha volado a ninguna parte», aunque se desataran sueldos estratosféricos a altos cargos de la Sociedad. Todo ello, coincidente con los aeródromos de Castellón, Huesca y Lérida, entre otros que no han llegado a funcionar.

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